lunes, 23 de septiembre de 2013

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¿Es mejor preocuparse por lo que hacemos o cómo lo hacemos?

Esta es una pregunta clave en nuestro desempeño no tan solo profesional y laboral si no que también en nuestro entorno social. Esto conlleva también a tener una actitud integral en todos estos ámbitos. En esta oportunidad hablaremos de un desempeño profesional, teniendo en cuenta que éste y debido a la costumbre, nos llevara a aplicar nuestra sabiduría en todo aspecto.
   Para poder destacar en todo lo que hacemos sin importar si es un trabajo profesional o un oficio si es altamente complejo o más bien básico debemos tener en cuenta ciertas características y consejos, como los siguientes:

Estos consejos te pueden ayudar. Están más enfocados al "QUE REALIZO"

1. Vigila tu reputación interna. Significa cuidar cómo te manejas en la organización y la imagen que deseas proyectar. Si quieres que te ubiquen como alguien responsable, entonces no puedes darte el lujo de llegar poco preparado a una junta. Otro ejemplo: si buscas que tu perfil se relacione con el de alguien serio, mucho cuidado con perder la cordura en el brindis de fin de año.

2. Gánate la confianza. En lo personal y en el ámbito empresarial, a la gente se le conoce por cómo reacciona en una crisis. Si en la oficina hay un problema económico o un ‘bomberazo' de trabajo, los jefes esperarían disposición de tu parte para ayudar en esa situación. Asumir la actitud de "ese no es mi asunto, háganle como puedan, yo me voy a las 6:00 en punto", te resta puntos.
En los momentos difíciles, el director se percata con quién cuenta realmente, el que ‘da la espalda' es descartado para cualquier promoción en el futuro.

3. Sigue el código empresarial. En toda compañía hay uno, es decir, reglas que -aunque no estén escritas- conforman la convivencia en la oficina. Identificar esos aspectos y seguirlos (si te interesa hacer carrera en ese lugar) facilita tu desenvolvimiento laboral.
En este tipo de código hay aspectos conocidos por todos, como evitar enfurecer al jefe. Si optas por arrebatar la palabra a un superior, desafiarlo continuamente y marcar sus errores (con seguridad los tiene) te verán como alguien totalmente fuera de lugar. 

4. Toma las riendas de tu desarrollo. Es un punto crucial. Hay que grabarse esta consigna: la empresa no es responsable de tu capacitación, tú lo eres, y los escenarios cambiantes demandan que aprendas - continuamente- otras capacidades y habilidades, de lo contrario, estarás obsoleto. Crea un plan de destrezas nuevas a desarrollar, según tus metas planteadas.
5
. Súmate a los compromisos. Mucha gente, ante un problema laboral, reacciona con la frase "tienes todo mi apoyo moral". Aquí el tema es que las empresas no buscan (exclusivamente) ayuda de ese tipo. El nivel de compromiso se mide por acciones, no por lo que dices que harás, o por dar una palmada en la espalda y fingir que nada pasa en la oficina.

6. Maneja con ‘arte' tus relaciones. Tú puedes ser el mejor vendedor (o cualquier oficio) en la empresa, pero si no hay buena relación con los compañeros, con seguridad no serás la opción a elegir cuando se desocupe un puesto estratégico.
Resulta que para esas posiciones, además de entender la dinámica de la compañía, hay que llevarse bien con los demás. 

7. Cuida tu imagen. Pareciera un aspecto poco relevante de enlistar (en el sentido de que las personas tienen valía por lo que saben y no sólo por cómo lucen), pero no es así. Desde los primeros días en una organización debes cuidar la forma de lucir, y recuerda: si quieres ser jefe, hay que empezar a vestirse como tal.

Ahora podemos enfocarnos en consejos sobre "COMO LO REALIZO"

1. Equilibra tu vida personal con la laboral
Conciliar tu familia y el trabajo es la clave para lograr un crecimiento armónico. Si quieres ser un empleado rentable para tu empresa deberás ser capaz de desarrollar tu labor profesional sin que esta perjudique tu vida familiar.

2. Aprende a trabajar en equipo
Para ser un buen trabajador deberás tener buenas relaciones laborales con tus compañeros y aprender a desarrollar tus tareas en equipo.

3. Iniciativa y responsabilidad
Estos dos rasgos caracterizan a un buen empleado. Hablan de alguien que no espera a que sus superiores le indiquen qué temas o proyectos tratar, es él mismo quien los propone. A su vez, es una persona organizada y responsable a la que no hace falta que le recuerden sus responsabilidades y funciones dentro de la compañía.

4. Interés por aprender cada vez más
Desear ampliar tus conocimientos, saber cómo aprovechar las oportunidades y mantener una actitud proactiva y buena disposición forman parte de las cualidades de un trabajador exitoso.

5. Compromiso con su labor y con la organización
Identificarte con los objetivos de la empresa y comprometerte a ejercer tus labores profesionales con responsabilidad son elementos esenciales que te ayudarán a construir una buena reputación en la institución.

6. Cumple con tus funciones
Esto no sólo se trata de hacer tus tareas, sino de hacerlas bien con eficiencia y eficacia.


Ahora te preguntarás como consigo mezclar ambos consejos sin estresarme?
Bueno la respuesta es sencilla y es donde comienzas a pensar... se llama ESTRATEGIA, trata de idear una buena estrategia para poder ser un trabajador integral sin estrés, para eso debes tener horarios que debes cumplir sin desgastarte. VAMOS! CREA TU PROPIA ESTRATEGIA Y ANÁLISIS DE TU DESEMPEÑO! ÉXITO!


martes, 10 de septiembre de 2013

INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Qué es la inteligencia emocional?
Tengo inteligencia emocional?

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La Inteligencia Emocional podría definirse como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar sus emociones y las de los demás con eficiencia y generando resultados positivos.
Es decir, es la habilidad para gestionar bien las emociones. Tanto las nuestras como las de los demás.
Una persona que se enfada con facilidad, que se pone triste con frecuencia o que no es capaz de controlar sus impulsos... es alguien con mala inteligencia emocional. Por el contrario, una persona que se conoce bien a sí mismo, que es capaz de pensar antes de actuar, que entiende sus impulsos, que los expresa con educación siendo sincero pero, a la vez, consiguiendo no afectar negativamente a la gente que le rodea...o que es capaz de relativizar y sentir las cosas de una forma sana...sería una persona con MUY buena inteligencia emocional.
Así mismo, la Inteligencia Emocional nos debe servir para entender las emociones de los demás y saber cómo tratar a la gente que nos rodea de forma que:
Estén a gusto a nuestro lado.
No provoquemos emociones desagradables en ellos (ira, tristeza, frustración, etc.). Es decir tener mano izquierda a la hora de plantear las cosas.
Alguien con una buena inteligencia emocional debería ser capaz de aplicar las siguientes cosas:
Pensar antes de actuar...y no ir a la deriva y a lo "loco" antes de hacer las cosas. Esto no quiere decir que no se viva el momento o que no se disfrute. Esto quiere decir que las emociones y la razón vayan de la mano. Hay que disfrutar, pero también hay que ser capaz de utilizar la inteligencia y analizar las emociones, especialmente cuando hablamos de ira, tristeza o frustración.
Ser empático para poder entender, respetar y manejar las emociones de los demás, haciendo que la gente que nos rodee esté a gusto.
Saber elegir bien las emociones en cada momento, para que nuestro comportamiento sea óptimo. Si, ante una crítica, nos ofendemos y nos enfadamos, estamos eligiendo muy mal las emociones. Si, por el contrario, nos paramos a pensar, analizamos el comportamiento de la otra persona, escuchamos, entendemos su punto de vista, leemos entre líneas y nos damos cuenta de que, el problema ha sido que en nuestro argumento anterior le hemos ofendido nosotros a él/ella, entonces será mucho mejor pedir disculpas y sugerir que la próxima vez nos diga las cosas de otra forma. No es cuestión de ceder, es cuestión de manejar la situación eficientemente. Es decir, causando el mínimo daño. Y el enfado, normalmente es la emoción que MÁS daño genera.
Manejar, conocer y controlar bien las emociones negativas, especialmente en lo que respecta a: ira, tristeza, frustración y ansiedad/estrés.
Vivir una vida con alto grado de motivación y optimismo, creciéndonos ante la adversidad, en vez de viniéndonos abajo.
Ser feliz. La inteligencia emocional, al final debe perseguir la paz interior y la felicidad. Porque lo único que determina nuestra felicidad son las emociones. Si nuestras emociones están genial, nuestra vida irá genial. Si nuestras emociones van fatal, nuestra percepción de la vida será depresiva, y de fracaso.

Aquí va un enlace para que puedas realizar un test de inteligencia emocional, buena suerte ;) 

FODA PERSONAL

Antes que todo te invitamos a que realices un FODA personal para tu beneficio, algo manual y dinámico.
Hoy en día muchas técnicas, herramientas, y metodologías, pueden utilizare en varios contextos, a veces en forma directa y otras con algunas modificaciones. Una de estas herramientas es el F.O.D.A., aplicado por las empresas, y que es una técnica que permite diagnosticar cuatro aspectos básicos:
  • Fortalezas
  • Oportunidades
  • Debilidades
  • Amenazas
Esta magnífica herramienta puede también ser aplicada, con mínimos ajustes, en el aspecto personal, especialmente laboral.
Pero el F.O.D.A. Personal tiene dos dificultades:
  1. Es bastante difícil hacerse un autoexamen realista y ajustado a la realidad, ya que siempre cuesta reconocer las debilidades.
  2. Hay ciertas debilidades personales que no pueden ser detectadas por uno mismo, sino por personas de afuera; son aquellas debilidades que caen en la zona ciega u oscura de la conciencia.
    Por lo tanto lo ideal es hacerlo con alguien de confianza, por ejemplo un colega o un amigo.


El análisis de F.O.D.A Personal consiste en evaluar las Fortalezas y Debilidades que están relacionadas con nuestros aspectos personales por naturaleza (virtudes y defectos) y los adquiridos (habilidades, estudios…)
Las Oportunidades y Amenazas se refieren al ámbito profesional en el cual nos desenvolvemos cotidianamente.

FODA

El análisis FODA, es una metodología de estudio de la situación de una empresa o un proyecto, analizando sus características internas (Debilidades y Fortalezas) y su situación externa (Amenazas y Oportunidades) en una matriz cuadrada en esta oportunidad utilizaremos este análisis para poder inspeccionarnos como personas. 

Durante la etapa de planificación estratégica y a partir del análisis FODA se debe poder contestar cada una de las siguientes preguntas:
  • ¿Cómo se puede destacar cada fortaleza?
  • ¿Cómo se puede disfrutar cada oportunidad?
  • ¿Cómo se puede defender cada debilidad?
  • ¿Cómo se puede detener cada amenaza?
Acá tenemos un claro ejemplo de un análisis FODA personal.